Restaurantes de Barcelona, Restaurants

ABISSINIA, ETIOPÍA EN BARCELONA

Entrada al restaurante en Torrent de les Flors
Entrada al restaurante en Torrent de les Flors

Restaurante Abissínia. Torrent de les Flors 55, 08024 Barcelona. Telf 93 213 07 85. Menú para 2 personas: 25 euros.

Hace 3 años abrió sus puertas el Abissínia. La comida etiope esta compuesta x la injera (pan tipico, como una crêpe gruesa) y varios tipos de wat (estofados), que tienen un toque picante. Se acompaña de verduras (calabaza, patata, acelgas…) y una ensalada central para refrescar. La carta es siempre la misma, porque la gente vuelve y no quiere decepcionar. Todo esto me lo muy amablemente Wonele, la cocinera, que además, nos ofreció rellenarnos el plato una vez acabado todo para poder aprovechar la injera sobrante.


La sonriente Wonele, cocinera y dueña

La cocina etíope no contiene cerdo, ya que la mayoria de sus habitantes son ortodoxos, musulmanes o judíos y su religión se lo prohíbe. Entre las prohibiciones, los ayunos y las cuaresmas, los platos sin carne se han potenciado mucho, convirtiendo la cocina etíope en una muy popular opción entre los vegetarianos occidentales.

Alex alrededor del mesob
Alex alrededor del mesob
El plato de 50 cms de diámetro con base de injera
El plato de 50 cms de diámetro con base de injera

Se come con las manos y todos sentados alrededor del mesob, que son unas mesas bajas hechas con paja de colores hechas por artesanos etíopes y se come del mismo plato la misma comida. Porqué compartir es vivir. Y con las manos. Las mini sillas están hechas de madera maciza y son muy pequeñas. Los mayores y niños comen a parte.

Solo existen dos restaurantes en España etíopes y ambos están en Barcelona. Uno es el Abissínia (Gracia) y el otro, Adis Abeba (Sants) que es de su hermano. Mientras saboreo el té con menta al más puro estilo bereber (aunque con más especias), escucho música tradicional mezclado con el moderado murmullo de los comensales. No necesito hablar, sólo saborear y contemplar. Me recuerda mucho a cuando viví en Sao Tomé, donde te adaptas a la carta y agradecido, la comes., muy conscientemente del cariño con el que se ha hecho cada plato. En el Abissínia el servicio es amabilísimo y te hacen sentir muy cómodo en su casa. Realmente da la sensación de estar en África por unas horas.